Cloud e Internet de las cosas, el binomio perfecto para la gestión de tu negocio

Cloud e Internet de las cosas, el binomio perfecto para la gestión de tu negocio

Gracias al Internet de las cosas (IoT) podemos estar conectados con nuestra propia casa, pidiéndonos que llame a X persona, que ponga música, que baje las persianas, que haga la lista de la compra… E infinidad de cosas más gracias a herramientas como Alexa o Google Home.

Esto son sólo algunos ejemplos de lo que podemos hacer gracias a la IoT, la tecnología que permite transformar dispositivos analógicos, en objetos con vida propia y que pueden “pensar por sí mismos”, dentro de sus capacidades, no olvidemos que son máquinas, gracias a la Inteligencia Artificial y el Aprendizaje automático. 

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Internet de las cosas en las empresas, ¿cómo les puede ayudar? 

Si tenemos en cuenta que tener en nuestra casa un aparato que puede hacernos el día mucho más fácil, controlando nuestro hogar a través de la voz, para una pequeña empresa, los beneficios derivados del IoT pueden ser mucho mayores.

Por ejemplo, podemos encontrar que un pequeño agricultor podría mejorar sus cosechas al mismo tiempo que ahorra agua de riego gracias a la implementación de sensores gestionados desde un Smartphone. De esta manera, podría monitorizar el crecimiento de las plantas. 

O por ejemplo en una fábrica, donde un robot, gestionado a través de un ordenador o smartphone, podría estar produciendo las 24 horas del día siete días a la semana de forma totalmente autónoma gracias a diversos dispositivos tecnológicos conectados entre sí, y capaces de avisar a los técnicos de reparaciones en caso de que uno de éstos falle o se estropee. 

Y ya para terminar con los ejemplos, otras empresas podrían utilizar algún tipo de sensores para poder tener su inventario actualizado en tiempo real, detectando si un producto se ha consumido o se ha entregado teniendo un inventario en tiempo real de todo el almacén y su stock. 

Una solución necesaria para las empresas y por la que muchas ya están apostando gracias a la productividad, eficiencia y mejoras en la calidad que les ofrece. Pero una cosa debemos tener clara, esta IoT sin el cloud computing o la tecnología en la nube, no tendría sentido. 

Cloud e Internet de las cosas, ¿por qué van de la mano? 

Para entender todo esto, debemos tener en cuenta que en la actualidad existen unos 10.000 millones de objetos conectados a internet, y cada uno de los cuales, genera datos y datos… Pero, ¿qué pasa con estos datos? Realmente absolutamente nada. 

Y aquí es donde entra la nube, el cloud, para el almacenamiento y procesamiento de estos datos para convertirlos en información relevante para la empresa, que le ayude a tomar mejores decisiones. 

Por tanto, una de las claves del futuro más próximo, es mejorar y aumentar el poder de la computación para garantizar la capacidad de almacenamiento de estos dispositivos IoT, con el fin de poder utilizar los datos almacenados. Y esto, se conoce como Fog Computing.

¿Qué es el Fog Computing

La compañía Cisco fue la que creó el término de Fog Computing, usando el concepto de gotas de agua (fog), que no deja de ser niebla en función de la altura en la que se acumulen. Llevando esta idea a la computación, la niebla acerca el procesamiento de los datos al suelo, mediante los “fog nodes”, que son nodos de procesamiento previos y que actúan de pasarela entre los diferentes dispositivos IoT y la nube, de modo que aligeran la carga de trabajo de ésta.

Del mismo modo se habla también de Edge Computing, cuando nos referimos a que los dispositivos IoT están consiguiendo la suficiente inteligencia para poder procesar la información que generan ellos mismos antes de enviar los datos a la niebla, o incluso más arriba, a la nube.

Pero esto no significa que el cloud computing haya dejado de ser necesario para gestionar los diferentes dispositivos IoT, sino que el Edge Computing es más adecuado cuando precisamos de mucha velocidad y baja latencia en la transferencia de datos. 

Un ejemplo perfecto de esto, es el coche autónomo, ya que existe mucha información que debe procesarse en tiempo real sin poder esperar a que dicha información sea transferida a ninguna nube. La nube seguirá siendo tremendamente protagonista, cuando haya que analizar grandes cantidades de datos, que necesiten de mucha potencia de cálculo.

Es importante tener claro que el binomio IoT – Cloud Computing permite que cualquier empresa, sin importar su tamaño, pueda acceder en tiempo real a información muy valiosa y por tanto, clave sobre sus procesos. Además, esta información está organizada de forma clara para facilitar la toma de decisiones rápidas con el fin de mejorar en su productividad y en la experiencia de sus clientes.

Ya para finalizar, recordar que en Idesa ofrecemos soluciones cloud personalizadas con el objetivo de ayudarte a llevar una gestión más eficiente de tu negocio y a tomar mejores decisiones y más ágiles. Contacta con nosotros en el siguiente enlace para más información. 

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